estornudo

La tuberculosis (TB) es una enfermedad infecciosa producida por un bacilo que afecta principalmente a los pulmones y que puede afectar también cualquier otra parte del organismo. La tuberculosis pulmonares transmite a través del aire mediante el estornudo, la tos o la emisión de de gotitas infecciosas por la persona enferma. Normalmente exige un contacto estrecho prolongado con la persona enferma. Actualmente, la TB se puede curar con una combinación de varios antibióticos durante un tiempo prolongado.

Alrededor de un 10% de las personas que han estado en contacto con  el bacilo tuberculoso desarrollan la enfermedad.  Sin embargo, este riesgo es mucho mayor para las personas con el sistema inmunitario deteriorado, como es el caso de las personas portadoras  del VIH y en aquellas que presentan desnutrición o diabetes, o que consumen  tabaco.

 

Un poco de historia

Aunque la TB es una enfermedad tan antigua como la humanidad y ha sido identificada en momias egipcias, el agente causal no fue descubierto por el Dr. Robert Koch hasta 1882. A partir de ese momento, el conocimiento y la lucha contra la TB, (también llamada a lo largo de los tiempos como peste blanca, mal del rey o tisis) presentó unos avances nunca  vistos hasta entonces en la investigación biomédica. Pronto apareció la tuberculina, un test cutáneo que permitía saber quién estaba infectado; y poco después, una  vacuna (BCG) que redujo la expansión de la enfermedad. Tiempo después, surgieron  los primeros tratamientos, primero en monoterapia y luego en combinación de fármacos capaces de lo imposible: curar la tuberculosis.

Poco a poco, la mejora de los tratamientos e intervenciones en el control de la enfermedad y en la mejora de las condiciones de vida de la población, fue reduciendo la gravedad y el número de casos, progresivamente. Sin embargo, epidemias como el VIH/SIDA y los desequilibrios socioeconómicos a finales del siglo pasado, volvieron a incidir en el incremento de la presencia de la TB, una enfermedad que se creía poder vencer en poco tiempo.

 

La TBC en la actualidad

La TB dista mucho de estar erradicada. Según estimaciones de la  OMS, en 2015 se produjeron unos 10,4 millones de nuevos casos de TB en el mundo (la mayor parte en los países pobres) y 1,8 millones de muertes, siendo la segunda causa de muerte debido a un agente infeccioso a nivel mundial, sólo detrás del SIDA. Se calcula que una tercera parte de la población mundial está infectada por TB, si bien no ha desarrollado la enfermedad. En los países pobres, las dificultades de acceso al sistema sanitario y la falta de medios de estos sistemas de salud, provoca que diagnosticar correctamente la TB siga siendo un reto. En los países occidentales, sin embargo, la aparición de nuevos casos ha disminuido gracias a la implementación de adecuados programas de control y tratamiento, concentrándose la mayoría de casos en las grandes ciudades y en barrios más deprimidos.

 

La TBC en Cataluña

En 2015 se diagnosticaron en Cataluña 1078 nuevos casos de TB, lo que representan  14,4 casos por cada 100.000 habitantes, una disminución del 4,6% respecto a 2014 y la tasa más baja observada en los últimos 26 años. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la TB  continúa diagnosticándose con mucho retraso; por ello se aconseja la conveniencia de consultar a los profesionales de la salud cuando se presente tos persistente durante más de quince días o se haya estado en contacto con una persona con TB pulmonar.