Si su médico le ha recetado un tratamiento para prevenir la tuberculosis, es porque usted puede estar infectado con el bacilo que causa la tuberculosis. Aunque la bacteria esté en su cuerpo, no quiere decir que usted esté enfermo. Usted no puede propagar las bacterias a otras personas pero sí podría desarrollar la enfermedad en un futuro. Por eso es muy importante que haga el tratamiento de forma adecuada y siga las indicaciones de su médico.

Aunque hay otros tratamientos efectivos, se suele utilizar isoniacida, de nombre comercial “Cemidón” o Rimifón”, durante un tiempo prolongado.

En un adulto sin otras complicaciones, el tratamiento con isoniacida sola suele durar 6 meses y 12, si la radiografía revela alguna cicatriz previa en sus pulmones o la persona tiene, además, infección por el VIH.

Si le recetaron isoniacida, usted deberá

tomarla todos los días, a la misma hora y mejor con el estómago vacío (por lo menos 30 minutos antes de comer o una hora después de haber comido). Tome la pastilla con leche y zumo. También puede tomarse con otros líquidos tales como café o té.

  • No tome ninguna clase de bebida alcohólica mientras esté tomando el tratamiento.
  • No tome ningún otro fármaco a menos que su médico se lo permita.

La isoniacida es una muy buena medicina para prevenir la tuberculosis y muy segura. Sin embargo, como cualquier medicamento, puede causar efectos secundarios en algunas personas. Los más frecuentes son:

  • Náuseas
  • Vómitos
  • Pérdida del apetito
  • Erupción de la piel
  • Coloración amarillenta de piel y mucosas
  • Orina oscura como el vino tinto

Si usted tuviese alguno de estos síntomas deje de tomar la isoniacida y comuníqueselo, lo antes posible, a su médico o enfermera. Infórmele también si ha dejado de tomarse las pastillas. Su médico o enfermera, le indicará que es lo que debe hacer. Es muy posible que le programe nuevas visitas para verificar que todo va bien y le solicite un análisis de sangre.

No es fácil tomar medicinas cuando uno no se siente enfermo. Pero, es muy importante que siga el tratamiento de forma adecuada para reducir el riesgo de desarrollar la tuberculosis activa en el futuro. En cualquier caso, debe tener en cuenta que si enferma, el tratamiento de la tuberculosis activa siempre es más difícil y prolongado que el que ahora se le ha propuesto hacer.

¡Ya sabe, siempre es mejor prevenir que curar!